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L a P e d r @ d a

Europa

Ni Raúl Rivero es inocente ni ha sido Cuba quién ha “movido ficha”

Quizá los representantes del gobierno español estén actuando sólo como avanzadilla europea

Tiempo de Cuba


La concesión de una “licencia extrapenal” indefinida al contrarrevolucionario cubano Raúl Rivero está siendo presentada como cortina de humo que pretende inútilmente esconder la propia realidad.

Moneda de cambio en una más que probable negociación política, no ha sido su dudoso prestigio, adquirido como anticubano y no como escritor, ni la campaña orquestada por la derecha y los medios sumisos a EEUU, lo que ha provocado su excarcelación.

Pobres e increíbles argumentos justificaron esa campaña. No podía estar encarcelado por padecer enfisema pulmonar, una enfermedad crónica que afecta, en mayor o menor grado a todos los fumadores de su edad y que en muchos casos no precisa tratamiento médico. O que carecía de gafas de sol y la luz reflejada en paredes blancas, estaba lesionando sus ojos.

Cualquier persona sencilla puede deducir, considerando donde se encontraba este hombre, que en Cuba la mayoría de la población es ciega. Pero el propio Rivero, torpemente, arrojó algo de luz , de esa que tanto le molesta, a este montaje exclamando al salir de prisión: “me encuentro bien de salud” y atribuyendo su liberación a las gestiones del gobierno español.

Raúl Rivero, que dice querer ayudar a los cubanos impulsando los criminales planes intervencionistas y anexionistas de EEUU contra su país, fue condenado en 2003 por conspirar con EEUU contra la independencia de Cuba. No estaba en la cárcel por publicar artículos, ni por ser miembro de un grupo político-económico de Miami. Estaba encarcelado por trabajar a salario a las ordenes de una potencia enemiga, en el marco de una agresión global de EEUU contra Cuba.

Pero el fondo de los hechos no es la excarcelación de Rivero, ni es uno de sus ejes centrales el que cierta apertura de Cuba posibilite ahora que la Unión Europea "la perdone un poco”. El centro del asunto es otro.

Quizá los representantes del gobierno español estén actuando sólo como avanzadilla europea. Porque en realidad es la inútil e injusta política europea hacia Cuba la que ha demostrado su total ineficacia y la que está siendo cuestionada, no ya por un movimiento de solidaridad extendido en toda Europa, también por variados grupos sociales y políticos, parlamentarios, instituciones, incluso por no pocos empresarios y diplomáticos.

La Unión Europea ha empezado a modificar su posición agresiva contra Cuba, impulsada por Aznar y Berlusconi, eso es lo que ha empezado a producirse y es lo que Cuba venia reclamando. Si esa línea se profundiza probablemente se vuelva, al menos inicialmente, en Europa a la a la situación anterior a las sanciones y en el Estado español a la anterior a Aznar. Nada más y nada menos.

Aquellos que, legítimamente desde posiciones progresistas, temen que Cuba haya emprendido un camino equivocado y los que, algunos sin saberlo, trabajan a favor de EEUU y ven una muestra de retroceso, deben argumentar sus conclusiones.

La pantalla que nos han puesto con los supuestos disidentes, puede que no haya sido una prueba demasiado difícil para la no bien conocida habilidad política de la dirección cubana. Cuba acaba de demostrar que sin agresiones, puede dialogar y aceptar los retos actuales de las relaciones internacionales.

Quizá los que nos dicen que mandan en Europa hayan montado todo esto sólo para, una vez más, no decir lo que hacen, y para esconderse un poco, sobre todo de sus viles jefes del Pentágono."
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La Unión Europea, cómplice de la agresión estadounidense contra Cuba

La Unión Europea, cómplice de la agresión estadounidense contra Cuba Salim Lamrani
Rebelión


El poder económico de la Unión Europea (UE) no puede compararse sino a su debilidad diplomática. Mucho tiempo sometida a los desideratas de los Estados Unidos, incapaz de preconizar una política exterior independiente de los intereses de Washington, la Unión Europea aceptó contribuir a la estrategia agresiva de la belicosa Administración Bush contra Cuba. Al basar su argumentación sobre la tendenciosa cuestión de los “derechos humanos”, flaca en sustancia si uno se digna a otorgar la menor atención a los cimientos factuales, Bruselas acaba de renovar las medidas coercitivas e intervencionistas tomadas en junio del 2003 contra el gobierno de La Habana.1

Después del arresto de 75 “disidentes” cubanos, estipendiados por Washington, en marzo del 2003, la UE decidió seguir los pasos de la política violenta de los Estados Unidos. Luego de reducir sus contactos con las autoridades de la Isla, los diferentes países europeos decidieron invitar a “los miembros de la oposición pacífica y a los representantes de la sociedad civil” a las celebraciones de las fiestas nacionales en sus embajadas en La Habana.2

Así, en el momento en que Washington acaba de adoptar medidas políticas y económicas destinadas a derrocar al gobierno cubano, y que afectan gravemente a la población cubana, los 25 países miembros basan sus relaciones con el Archipiélago del Caribe sobre la coacción.3 Dicha estrategia, poco sensata diplomáticamente hablando, ignora una característica fundamental del funcionamiento político cubano desde 1959. Jamás las autoridades de La Habana han aceptado requerimiento alguno impuesto por la fuerza o la presión. En vez de escoger el diálogo y la negociación, la posición de la UE, torpe y burda, impone una relación de fuerza que se halla condenada al fracaso. En realidad, sólo refleja más expresamente su incapacidad de adoptar una postura soberana, libre de la influencia estadounidense.

La tercera Cumbre entre América Latina, el Caribe y la Unión Europea del 27 de mayo del 2004, que tuvo lugar en Guadalajara en México y que reunió 58 países, esclareció las carencias de las naciones europeas en términos de independencia decisional. Durante la Declaración Final, la Unión Europea se negó durante mucho tiempo a incluir el siguiente párrafo que condena los casos de tortura y los crímenes cometidos en Irak, presentado por los países latinoamericanos:

“Condenamos enérgicamente todas las formas de abuso, torturas y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes contra prisioneros de guerra y todo tipo de detenidos, así como contra cualquier personal dondequiera que se cometan, y quien quiera que lo ejecute. Nos declaramos consternados por las formas recientemente documentadas de tales actos, que son totalmente inaceptables y merecen nuestra condena más enérgica. Tales prácticas están y deberán permanecer prohibidas en todo momento y en todo lugar. En este contexto, hacemos un llamado a los gobiernos concernidos para que apliquen plenamente las sanciones previstas por la ley a todos los responsables y hagan respetar la prohibición de la tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes, de conformidad con la Convención de Naciones Unidas contra la tortura y los convenios de Ginebra. Tales prácticas constituyen una grave violación a estos intrumentos internacionales”.4

Finalmente, después de un agitado debate y frente a la persistencia de las naciones latinoamericanas, la Unión Europea aceptó denunciar contra su voluntad los casos de “malos tratos” de prisioneros en Irak. Pese a su robustez económica, Europa no dispone del coraje político necesario para poder soñar un día con desempeñar el papel de contrapeso frente a la potencia hegemónica estadounidense.

La Unión Europea se negó también a agregar el siguiente párrafo relativo a Cuba en la Declaración Final, adoptado por el conjunto de los gobiernos de América Latina y del Caribe presentes:

“Reiteramos nuestro enérgico rechazo a la aplicación unilateral y extraterritorial de leyes y medidas contrarias al derecho internacional, la libertad de mercado, la navegación y el comercio mundial. Estamos de acuerdo en que estas medidas representan una seria amenaza al multilateralismo. Expresamos nuestra profunda preocupación por las medidas adicionales que refuerzan y amplían el alcance de tales políticas y legislaciones, como la ley Helms-Burton, y por ello exhortamos al gobierno de los Estados Unidos de América a que ponga fin a su aplicación. Rechazamos la utilización de medidas coercitivas unilaterales por parte de cualquier Estado, ya que ponen en riesgo la soberanía de los Estados, y violan los principios y propósitos de las Naciones Unidas”.5

El Sr. Dermot Brangan, portavoz del ministerio de los Asuntos Exteriores de Irlanda, que ejerce actualmente la presidencia de la Unión Europea, explicó que el rechazo a la inclusión de dicho pasaje por el hecho de que “Cuba intentó endurecer el lenguaje [de la declaración] con más críticas a Estados Unidos” y “esto era demasiado para la Unión Europea” apuntó.6

Así, Irlanda sólo confirma las palabras del presidente cubano, el Sr. Fidel Castro, quien, en una carta abierta al pueblo mejicano, había explicado que no participaría en la Cumbre de Guadalajara pues “la complicidad de la Unión Europea con los crímenes y las agresiones de los Estados Unidos contra Cuba” era inaceptable. Había calificado el encuentro internacional de “conferencia carente de todo tipo de contenido, de carácter puramente ceremonial, durante la cual la Unión Europea no se compromete absolutamente en nada”. Los resultados de la Cumbre no hicieron más que confirmar los preocupaciones de las autoridades cubanas. El actual recrudecimiento de las sanciones económicas contra Cuba, que se halla sin precedentes desde hace casi una década, fue cabalmente ignorado por los representantes de la potencia europea.7

El nuevo castigo económico impuesto a Cuba no tiene otro objetivo que rendir el pueblo cubano por el hambre. De ahora en adelante, los cubanos de los Estados Unidos no podrán mandar ayuda financiera más que a los miembros directos de su familia (abuelos, padres, hermanos y hermanas, hijos y esposos únicamente), si éstos no son miembros del Partido Comunista Cubano (PCC). Además, sólo podrán visitar Cuba una vez cada tres años, para una visita limitada a 14 días. La suma cotidiana que podrá gastarse pasa de 164 dólares a 50 dólares. Los equipajes no deberán superar los 20 kilos, y no será posible comprar un excedente de peso. A eso se añade un financiamiento de la subversión interna a la altura de 36 millones dólares con la meta de destruir la Revolución cubana. Un avión militar , de tipo C-130 Commando Solo, es afectado permanentemente a la transmisión de programas de subversión que ya existen de Radio y TV Martí, y se encuentra al límite del espacio aéreo cubano. La nueva política intenta también perjudicar la vital industria turística lanzando una campaña internacional de desinformación, dotada de un presupuesto de 5 millones de dólares, destinada a disuadir a los potenciales turistas de visitar el Archipiélago del Caribe.8

Estas disposiciones afectan igualmente a los ciudadanos de los Estados Unidos quienes se vuelven víctimas de medidas extremadamente punitivas. Recientemente – el 9 de junio del 2004 – el Sr. Richard Connors, un abogado de Chicago, fue condenado a tres años de reclusión criminal por haber “efectuado comercio con el enemigo”. ¿Su crimen? Había comprado puros en Cuba y había vendido unas cajas a particulares. Otros dos residentes de Cayo Hueso en Florida fueron arrestados por “atentar contra la seguridad nacional de los Espados Unidos”. Habían, en realidad, simplemente organizado regatas entre las costas floridianas y Cuba. Para justificar la severidad de la sentencia, el fiscal federal del Estado, el Sr. Marcos Jiménez, se contentó de afirmar que esas “leyes de seguridad nacional, como la que aplicamos hoy, existen para proteger al pueblo de los Estados Unidos”. La irracionalidad de estos dos asuntos sólo tienen equivalente en la obsesión de la actual administración Bush –íntimamente vinculada con la extrema derecha cubana de Florida – hacia Cuba.9

Durante el mismo mes, las autoridades estadounidenses enjuiciaron y condenaron también a tres religiosos metodistas, quienes habían visitado Cuba en 1999, en el marco de un viaje confesional y humantario, a pagar cada uno una multa de 25 000 dólares. Los cargos retenidos contra ellos fueron de haber atentado contra la seguridad nacional del país.10

El presidente Bush decidió, en un cálculo electoralista dudoso, tomar de rehén a la población cubana de la Isla y a la comunidad cubanoamericana. Con el fin de ganarse los favores de los poderosos miembros de la ultraderecha cubana de Florida, un Estado clave en el recorrido hacia la presidencia, el pensionario de la Casa Blanca no vaciló en instalar la sobremencionadas medidas draconianas contra las familias.11

En efecto, la reacción de la comunidad cubana de Florida fue única en su género. Mientras que este Estado es controlado y amordazado por la derecha neofascista cubana, los habitantes que tienen familia en Cuba condenaron contundentemente las nuevas restricciones en vigor. Una impresionante manifestación ocurrió en la Calle Ocho, una de las principales arteras de la ciudad de Miami. “Esto no tiene parangón en la historia de ningún país del mundo: ¿Cómo usted me va poner limitaciones sobre quiénes son mis familiares y quienes no lo son?” declaró un ciudadano estadounidense de origen cubano. “Esa gente siente un odio visceral hacia el pueblo cubano” agregó “y eso va a ser catastrófico para Bush, y en noviembre lo va a ver porque la Florida, la pierde”.12

“Yo era republicano. Hoy, soy demócrata” proclamó el Sr. Carlos Chediak de Florida, quien había votado a favor del Sr. Bush en el 2000. “Tengo 75 años. ¿Acaso tengo que esperar tres años para visitar a mi nieto en Cuba? Perdió [el Sr. Bush] millares de votos aquí” subrayó. La Sra. Gloria Menendez votará también a favor del Sr. John Kery en noviembre del 2004, pues el actual presidente “viola [sus] derechos a visitar a [su] familia”.13

La ferocidad de las sanciones generó un inmenso sentimiento de incomprensión cerca de los emigrados cubanos. Este terrorismo económico pone en peligro gravemente la vida de los habitantes de la Isla. “Es inhumano” señaló la Sra. Miriam Verdura, una ciudadana de la Florida. “la prioridad de Bush debería ser, primero y ante todo, no separar a las familias pues sufrimos enormemente” añadió. Según la Sra. Tessie Aral, vicepresidente de la compañía aérea ABC Charters, quien fue testigo de la desesperanza de numerosos residentes cubanos que deseaban viajar a Cuba, “es muy importante que la gente vote contra Bush a causa de esta política”.14

El Sr. Carlos F. Lazo, un militar en servicio en Irak, quien anhelaba visitar a sus dos hijos en Cuba, fue bloqueado en Miami sin posibilidades de contravenir a la nueva regla. “Sólo quería ver a mis dos hijos un día. Quién sabe lo que ocurrirá durante los próximos ocho meses en Irak. No votaré por Bush este año” notificó.15

Frente a la amplitud de las protestas, hasta la poderosa Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), el lobby cubano más importante de los Estados Unidos que financia generosamente las campañas del Sr. Bush, tuvo que manifestar públicamente, mediante su director ejecutivo, el Sr. Joe García, su oposición a las recientes coacciones. “Detrás de este enorme paquete [de medidas], hay algo que no es ni racional ni pragmático” confesó.16 En efecto, cerca del 77% de los cubanos de Flordia tienen familia en la Isla, mientras que 125 000 ciudadanos estadounidenses visitan Cuba cada año.17

El New York Times condenó con virulencia las sanciones contra la población cubana en un editorial fechado el 27 de junio del 2004. “Es ultrajante que el pueblo de una nación comunista pueda ver a su familia sólo una vez cada tres años. Pero además, los artículos y las sumas de dinero que puede recibir desde el exterior serán también limitados, así como los encuentros con los visitantes de los programas de intercambio cultural y académico. Lo que es más ultrajante, no obstante, es que el gobierno que ordena estas severas medidas es la adminstración Bush, y no el régimen comunista de La Habana... Esta política cruel, que acusa cínicamente a las familias se volverá, tarde o temprano, contra sus autores”.18

El Consejo Nacional de las Iglesias de los Estados Unidos (NCC) lanzó un llamado al secretario de Estado, el Sr. Colin Powell, conjurándolo que reconsidere las medidas despiadadas aplicadas contra Cuba. El reverendo Robert W. Edgard pidio que se pusiera término “a las políticas fallidas desde hace más de cuarenta años” y que se hiciera “todo lo posible para aumentar el diálogo” con las autoridades de La Habana.19

Varios miembros del Congreso se elevaron contra estas nuevas medidas a las que consideran ilegales. En efecto, desde el 2001, sólo el Congreso se encuentra habilitado a modificar la política relativa a los viajes hacia Cuba. Pero la administración Bush, quien nunca ha otorgado una gran importancia a la legalidad constitucional, sobrepasó estos obstáculos, haciendo muestra de un flagrante desdén hacia la legislación estadounidense. El representante demócrata, el Sr. William Delahunt, líder del Grupo de Trabajo sobre Cuba del Congreso, calificó las restricciones de “crueles e imorales”. “Causan dolor y angustia a las familias, no sólo en Cuba sino también en Estados Unidos”.20 la Sra. Teresa Heinz Kerry, esposa del candidato presidencial demócrata, brindó también su apoyo a los cubanos de Florida, al condenar las medidas represivas.21

Lejos de prestar atención a los diversos requerimientos de la comunidad cubana, el Departamento de Estado incluso anuló, sin proporcionar información alguna, dos vuelos previstos el 29 de junio del 2004, en vísperas de la entrada en vigor de las recientes sanciones. Esa acción arbitraria desató la ira general entre varios centenas de viajeros en el Aeropuerto Internacional de Miami. “Queremos ir a Cuba” gritaban los pasajeros. El Sr. Fidel Martínez Castillo, cuya tía se halla gravemente enferma del cáncer, esperaba poder visitarla una última vez, en vano. “Mi tía nos mandó un mensaje y nos dijo que la única cosa que deseaba era ver a mi hijo antes de morir” declaró en sollozos.22

Sólo el componante extremista de la comunidad cubana aplaudió las disposiciones limitativas. El Sr. Lincoln Díaz Balart, miembro republicano del Congreso y nieto de un ministro del antiguo dictador cubano Fulgencio Batista, superó los demás al lanzar un llamado público en una radio de Miami incitando a los oyentes a que asesinaran al Sr. Fidel Castro.23 Se felicitó de los nuevos medios adopatados, subrayando que habían “estimulado la fuerza de nuestro apoyo para con el presidente” Bush.24

Allende la continuidad de un proceso histórico de agresión contra la soberanía del pueblo cubano, la apuesta electoral explica la imposición de esos métodos agresivos. Las condiciones de investidura del presidente Bush en el 2000 dieron lugar al más rocambolesco fraude de la historia de los Estados Unidos. La complicida de la élite política y el increíble comportamiento del Senado plantean serias reservas sobre el sistema electoral estadounidense.25

Pero las negociaciones depravadas que desembocaron en un “golpe de Estado judicial” podrían repetirse en Florida. Estado cuyo gobernador no es más que el Sr. Jeb Bush, el hermano del actual presidente. En efecto, el Sr. Ed Kast, jefe del Departamento de las Elecciones (Division of Elections) de Florida, dimitió subitamente a finales del mes de junio del 2004, después de las presiones ejecidas por el Sr. Jeb Bush, el cual quería suprimir ilegalmente a cerca de 47 000 ex-presos de las listas electorales. Lo que podría parecer impensable en cualquier otro país democrático no lo es en Florida. Por ejemplo, el gobernador, hermano de un candidato a la presidencia, dirige el funcionamiento de las asambleas electorales y la aplicación de las reglas, con todos los conflictos de intereses que ello supone. De ahí la voluntad de eliminar a potenciales electores demócratas.26

Mientras que algunos Estados como Maine y Vermont autorizan a los detenidos a votar en prisión, la Florida intenta privar a antiguos condenados de su derecho al voto. Además, otro hecho inconcebible, los ciudadanos no tienen acceso a las listas electorales, que son secretas desde el 2001, luego de la legislación adoptada por el Sr. Jeb Bush después del escándalo del 2000. Es la razón por la cual decenas de millares de personas, en mayoría de color, vieron prohibido, de modo ilegítimo, el acceso a la oficina de voto durante las últimas elecciones presidenciales. Convendrá vigilar con atención el desarrollo del proceso electoral en Florida el próximo 2 de noviembre, eventualmente con la presencia de observadores internacionales, a fin de que lo inverosímil no se reproduzca.27

La actual administración Bush constituye un desastre tan político como moral. Las agresiones ilegales contra Afganistán e Irak no hicieron más que ilustrar el desprecio de la primera potencia mundial hacia el derecho internacional. El unilateralismo fanático y arrogante de la presidencia Bush se ha convertido en la norma que rige los asuntos del mundo, mientras que América Latina es tratada como un vulgar patio trasero, como lo muestra la política dogmática para con Cuba. La fuerza de las armas y la violencia indiscriminada han remplazado la diplomacia y la razón, hasta tal punto que varias altas personalidades políticas jubilidas se pronunciaron abiertamente contra la reelección del actual inquilino de la Casa Blanca. En una Declaración Común, 27 altos funcionarios republicanos y demócratas, quienes crearon el grupo “Diplomáticos y Comandantes Militares por el Cambio”, condenaron el clan Bush “cegado por la ideología y una indiferencia insensible a la realidad del mundo”.28

La Sra. Phyllis Oakley, antigua secretaria de Estado y portavoz del Grupo de los 27, llamó a los electores estadounidenses a que pusieran término a la vida presidencial del Sr. Bush durante las próximas elecciones. “Sentimos la necesidad de un gran cambio en la dirección de nuestra política exterior” subrayó. Negando estar vinculado al Sr. John Kerry, el Sr. Bill Harrop, ex embajador en Israel, y el Sr. Merrill McPeak, ex jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea y republicano deploraron la estrategia belicosa de la actual casta Bush. “Nuestra diplomacia fue tan torpe como era posible” anunció este último. En cuanto al Sr. Charles Freeman, ex embajador en Arabia Saudita, denunció los “insultos contra nuestros aliados y la indiferencia hacia nuestros socios en la región” del Medio Oriente. Condenó también los abusos legislativos, tales como el USA Patriot Act y USA Patriot Act II, que perjudican los derechos humanos y las libertades cívicas, en nombre de la lucha contra el terrorismo.29

Estas tomas de posiciones son exepcionales por parte de antiguos diplomáticos y militares quienes, en general, evitan pronunciarse sobre una temática política, sobre todo a algunos meses del plazo presidencial. Sólo enfatizan la peligrosidad de la fratría Bush para la estabilidad del mundo. Los lazos entre la familia Bush y el componente extremista del exilio cubano, cuyo oscurantismo es notorio, no augura nada bueno para el pueblo de la Isla.

Sería tiempo de que la Unión Europea acepte otorgar a la ética el rango que merece en las relaciones internacionales, y condenar sin ambigüedad las nuevas agresiones contra la población cubana. Conviene no sacrificar la dignidad moral y humana a los imperativos cínicos de la realpolitik. El pueblo cubano trata de construir su destino frente a la hostilidad de Washington, y merece otra cosa que una inmutable irreverencia por parte de los “maestros del universo”. En caso de intervención militar estadounidense contra Cuba, será demasiado tarde para reaccionar.



Notas

1 El Nuevo Herald, « La UE renueva las sanciones a La Habana », 15 de junio del 2004. www.miami.com/mld/elnuevo/news/world/cuba/8923094.htm (sitio consultado el 17 de junio del 2004).

2 El Nuevo Herald, « Europa mantendrá la presión diplomática », 11 de junio del 2004. www.miami.com/mld/elnuevo/news/world/cuba/8893158.htm (sitio consultado el 13 de junio del 2004).

3 Salim Lamrani, « Recrudecimiento de la agresión estadounidense contra Cuba », Rebelión, 8 de junio del 2004. www.rebelion.org/cuba/040608lamrani.htm (sitio consultado el 10 de junio del 2004).

4 Gouvernement révolutionnaire de Cuba, « Declaración del Gobierno Revolucionario de Cuba », Granma, 28 de mayo del 2004. www.granma.cu/espanol/2004/mayo/vie28/declaracion.html (sitio consultado el 30 de mayo del 2004).

5 Ibid.

6 Elisa Santafe, « Cuba más aislada tras la Cumbre de Guadalajara », El Nuevo Herald, 30 de mayo del 2004. www.miami.com/mld/elnuevo/news/world/cuba/8795459.htm (sitio consultado el 1 de junio del 2004).

7 Le Monde, « A la veille du sommet de Guadalajara, Fidel Castro conspue l’Union européenne », 27 de mayo del 2004.

8 Colin L. Powell, Commission for Assistance to a Free Cuba, (Washington : United States Department of State, mayo del 2004). www.state.gov/documents/organization/32334.pdf (sitio consultado el 7 de mayo del 2004).

9 Gerardo Reyes, « Mano dura con los violadores del embargo a Cuba », El Nuevo Herald, 11 de junio del 2004. www.miami.com/mld/elnuevo/8893833.htm (sitio consultado el 12 de junio del 2004).

10 Frank Martin, « Bush castiga a religiosos por venir a Cuba », Granma, 17 de junio del 2004. www.granma.cu/espanol/2004/junio/juev17/26castiga.html (sitio consultado el 18 de junio del 2004).

11 Madeline Baró Diaz, « Limit on Visits Divides Cuban Exiles », The Sun-Sentinel, 22 de junio del 2004. www.sun-sentinel.com/news/local/cuba/sfl-pdcubatrip22jun22,0,1555945.story?coll=sfla-news-cuba (sitio consultado el 23 de junio del 2004).

12 Jean-Guy Allard, « ¡Por primera vez, los extremistas perdieron las calles de Miami », Granma, 24 de junio del 2004. www.granma.cu/espanol/2004/junio/juev24/27miami.html (sitio consultado el 25 de junio del 2004).

13 Wes Alison, « Bush Cuba Policy Stirs Backlash in South Florida », St. Petersburg Times, 22 de mayo del 2004 : 1.A.

14 Abby Goodnough & Terry Aguayo, « Limits on Trips to Cuba Cause Split in Florida », The New York Times, 23 de junio del 2004. www.nytimes.com/2004/06/24/national/24CUBA.final.htlm?8bl (sitio consultado el 25 de junio del 2004).

15 Peter Slevin, « New Cuba Travel Limits May Sway Voters », The Washington Post, 2 de julio del 2004 : A06.

16 Leslie Clark, « Polemizan en torno a medidas sobre Cuba », El Nuevo Herald, 31 de mayo del 2004. www.miami.com/mld/elnuevo/news/world/cuba/8801191.htm (sitio consultado el 1 de junio del 2004).

17 Wes Alison, op. cit.

18 The New York Times, « Election-Year Cuba Policy », 27 de junio del 2004 : editorial.

19 Granma, « Piden religiosos en EE. UU. Reconsiderar medidas contra Cuba », 25 de junio del 2004. www.granma.cu/espanol/2004/junio/vier25/religioso.html (sitio consultado el 26 de junio del 2004).

20 Gabriel Molina, « Bush se está aislando en Miami », Granma, 28 de junio del 2004. www.granma.cu/espanol/2004/junio/lun28/27bush.html (sitio consultado el 29 de junio del 2004).

21 Granma, « Esposa de kerry respalda a cubanos que protestan en Miami por nuevas restricciones », 23 de junio del 2004. www.granma.cu/espanol/2004/junio/mier23/26miami.htlm (sitio consultado el 24 de junio del 2004).

22 Helena Poleo, « Caos en el aeropuerto de Miami al cancelarse dos vuelos a Cuba », El Nuevo Herald, 30 de junio del 2004. www.miami.com/mld/elnuevo/news/world/cuba/9042226.htm (sitio consultado el 1 de julio del 2004).

23 Lonnae O’Neal Parker, « Chorus of Praises, Counterpoint of Whispers », The Washington Post, 27 de junio del 2004 : D01.

24 Rafael Lorente, « Travel Restrictions Cause Reaction Among S. Florida’s Cuban-American Community », The Sun-Sentinel, 29 de junio del 2004. www.sun-sentinel.com/news/local/cuba/sfl-acubaregsjun29,0,5076489.story?coll=sfla-news-cuba (sitio consultado el 1 de julio del 2004).

25 El documental de Michael Moore Fareinheit 9/11, que obtuvo la Palma de Oro en el Festival de Cannes es indispensable a la comprensión de los objetivos buscados por la actual administración estadounidense.

26 Jean-Guy Allard, « ¿Se repetirá la farsa del 2000? », Granma, 30 de junio del 2004. www.granma.cu/espanol/2004/junio/mier30/27florida.html (sitio consultado el 1 de julio del 2004).

27 Ibid.

28 Granma, « Contra la reelección de Bush exdiplomáticos y altos oficiales retirados », 17 de junio del 2004. www.granma.cu/espanol/2004/junio/juev17/contra.html (sitio consultado el 18 de junio del 2004).

29 Ibid.

La ampliación de la Unión Europea hacia el Este

La ampliación de la Unión Europea hacia el Este J.A. Estévez
Mientras Tanto


El pasado día 1 de mayo se incorporaron diez nuevos países a la Unión Europea. Con la excepción de Chipre y Malta, todos formaban parte del antiguo "bloque soviético". En otro lugar he señalado que esta ampliación tiene un componente "neocolonialista" y que no ha habido propiamente negociación, sino imposición unilateral de las condiciones de adhesión.

Los resultados de esa política egoísta han sido cuantificados. Los indicadores acerca de la calidad de vida en los países del Este europeo son netamente negativos: aumento del desempleo, incremento de los precios, pérdida de poder adquisitivo de los salarios, aumento de personas viviendo por debajo del umbral de la pobreza; pero también incremento de la mortalidad infantil, disminución de la esperanza de vida y reaparición de enfermedades que parecían definitivamente erradicadas. Las condiciones para el ingreso en el "club de los selectos" han sido realmente duras.

No obstante, no existen evidencias de que se vaya a producir una convergencia real exclusivamente como consecuencia de la integración económica y de los mecanismos de mercado. Por ello, la ampliación no garantizará un progresivo acercamiento de los niveles de renta y riqueza de los países del Este al de los Quince. Además, el Presupuesto comunitario ha quedado congelado en un 1'27 del PIB, lo que supone en la actualidad unos 90.000 millones de euros. Esto significa que un mismo volumen de fondos comunitarios con finalidad redistributiva deberá ahora repartirse entre un número mayor de países.

Por su parte, los gastos agrícolas también se han estabilizado en unos cuarenta y tres mil millones de euros, quedando congelados hasta el año 2013, de acuerdo con la resolución del Consejo de Ministros de 29 de septiembre de 2003. Esto significa un handicap importante para unos países en los que el sector agrario ocupa a nueve millones y medio de personas y que tendrá que competir con la moderna agricultura de los estados occidentales. No sólo se trata de que sean más países a repartir, como en el caso de otras partidas presupuestarias, sino también de que los países del Este estarán excluidos de entrada de determinados subsidios agrícolas, como las ayudas directas.

Por lo que respecta a los trabajadores, éstos no podrán emigrar y establecerse libremente en los países del Oeste de la Unión Europea, es decir, no serán titulares de uno de los derechos que configuran el núcleo del mercado único y de la ciudadanía europea: los países occidentales temen una avalancha de emigrantes del Este. Por eso, durante las negociaciones para la adhesión, Alemania y Austria lucharon por limitar durante siete años la admisión de trabajadores polacos, eslovacos, letones y checos. De acuerdo con la solución finalmente adoptada, cada Estado miembro puede restringir el acceso de trabajadores del Este durante dos años, ampliables a tres, sin justificarlo. A partir del 2009, será necesaria la autorización de la Comisión.

El apoyo a la ampliación ha disminuido entre la población de la Unión Europea, manifestándose a favor sólo un 47% de la misma. Han empezado también a darse brotes xenófobos, que dibujan escenarios en los que miles de gitanos procedentes del Este se instalan en nuestros países para aprovecharse de los servicios sociales. Estos hechos han determinado que algunos países como el Reino Unido hayan anunciado que adoptarán restricciones. Otros, como Holanda, ya lo han hecho, limitando a 22.000 el número de trabajadores del Este que piensan inicialmente admitir.

Por tanto, aunque los países del Este hayan tenido que aceptar las obligaciones impuestas por los tratados de adhesión y por el "acervo" comunitario (las ochenta mil páginas de normativa europea), sus ciudadanos no entran en pie de igualdad en la Unión: sus agricultores no tendrán subsidios y sus trabajadores no tendrán derecho a establecerse en occidente. Serán ciudadanos europeos de segunda clase.
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Constitución europea: Mecánica de una legitimación

Constitución europea: Mecánica de una legitimación Ángel Calle
Rebelión


El proyecto de Constitución europea representará, caso de aprobarse, el marco normativo más alto que regulará la convivencia de 400 millones de personas. Nos afecta mucho, y por tanto, es un proyecto que merece ser debatido, y apoyado o contestado según sea nuestra percepción del mismo.

Conscientes de esta situación, el cerca de centenar de personas "notables" que participaron en los trabajos de la Convención europea, presidida por el conservador Giscard d'Estaing, han producido un texto que busca ser acreedor de una legitimidad no cuestionable. Sin embargo, la gran retórica, que alude constantemente al deseo de paz y de bienestar (art. 3.1, parte I), tendrá su contrapeso en el desarrollo de una adecuada "letra pequeña", fundamentalmente la tercer parte del texto.

La estructura de esta Constitución procederá de esta manera con nuestros derechos y libertades más básicos: serán proclamados como principios, pero su desarrollo no podrá poner en cuestión que Europa ocupe "su lugar" en el mundo: "un mercado único en el que la competencia sea libre y no sea falseada" y "una economía social de mercado altamente competitiva" (art. 3.2 y 3.3, parte I). Así, cada vez que se enuncien principios éticos y deseables, éstos no se traducirán en prácticas concretas. Cada Estado podrá (o no) aplicarlos. La anterior estructura será muy visible en la proclamación "restringida" de nuestros derechos sociales (ver artículo 104, parte III) o en las políticas de cooperación al desarrollo, como seguidamente veremos.

Relaciones Norte-Sur

El capítulo IV (parte III) del proyecto de Constitución europea está consagrado al tema de la cooperación al desarrollo, y en él se detallan los objetivos y maneras de entender las relaciones Norte-Sur. Los principios de esa cooperación serán "la erradicación de la pobreza" (218.1, parte III), para lo que se "tendrán en cuenta los objetivos que se han acordado en el marco de las Naciones Unidas" (218.2-III). Se "tendrán en cuenta" no quiere decir, obviamente, que suponga una inconstitucionalidad la no aplicación de medidas como la dedicación del 0,7% del PIB para ayuda al desarrollo.

¿Bajo qué criterios se pondrá en marcha esta "erradicación de la pobreza"? Habrá de llevarse a cabo en "el marco de los principios y objetivos de la acción exterior de la Unión" (223.1-III). ¿ Y cuáles son esos objetivos? Pues aparecen objetivos "loables" como la promoción de la democracia, de las libertades y de la solidaridad (193.1 y 193.2-III). Pero junto a ellos otros como: "evitar los conflictos y fortalecer la seguridad internacional" que abre las puertas a la doctrina de "ataques preventivos" observada en Irak; la defensa de "intereses fundamentales" de la Unión Europea, que nos remiten al tema del mercado único altamente competitivo; y por último, la necesidad de "estimular la integración de todos los países en la economía mundial, inclusive mediante la abolición progresiva de las restricciones al comercio internacional", es decir, vivan la OMC y el FMI.

El ajuste de Europa

A través de las renegociaciones de la deuda externa, los países y multinacionales del Norte se vienen asegurando "legalmente" desde los 80 la defensa de sus "intereses fundamentales". Faltaba ahora que las políticas que ya se vienen implementando en la Unión Europea, no fueran sólo políticas sino también obligaciones legales. La Constitución europea puede ser vista como el ajuste estructural (por todo lo alto y a la tremenda) de los 25 países que integran la UE.

Ya hemos visto que los objetivos de la acción exterior bendicen esta política. Pero de puertas adentro, no sólo la bendicen, sino que también la imponen. Con respecto a los principios de "liberalización" que promueve la OMC, el artículo 33 (parte III) establece que los países de la UE estarán "dispuestos a proceder a una liberalización de los servicios más amplia […] si su situación económica general y la del sector afectado se lo permiten". Las incipientes privatizaciones del agua o en materia de educación parecen atestiguar que sí lo permiten. Las políticas monetaristas están inscritas en letras de oro, pues el Banco Central Europeo será un organismo independiente cuyo objetivo es garantizar la estabilidad de precios (77.1-III). En definitiva se trata de seguir la máxima neoliberal: "todo ha de tener un precio y el mercado es, por tanto, el mejor regulador de todas nuestras interacciones; debemos crear, por ello, las condiciones para su reproducción". A esto se refiere la futura Constitución (si no lo impedimos) cuando habla que la misión del Banco Central es lograr una "eficiente asignación de recursos".

La Constitución europea no sólo promueve políticas neoliberales, sino que también prohíbe toda política alternativa. La Tasa Tobin es inconstitucional, pues se debe "alcanzar el objetivo de la libre circulación de capitales entre Estados miembros y terceros países" (46.3-III). Por supuesto, la abolición de la deuda externa no es un "interés fundamental" de la Unión Europea en su acción exterior. Tampoco tratados internacionales (desde Kyoto a los de la Organización Internacional del Trabajo) serán siquiera tenidos en cuenta. La lucha por los derechos de las personas inmigrantes sufre un revés: sus derechos no se regirán por la Constitución Europea o la Carta de Derechos Fundamentales sino por las leyes de extranjería de cada Estado. Vienen aquí buscando una vida digna, huyendo de la pobreza extrema o de conflictos políticos y militares. Pero la Constitución Europea los pone en su punto de mira. El artículo III-166 reclama "controles de las personas", "vigilancia eficaz en el cruce de las fronteras" y afirma que podrán estar por aquí, pero sólo "durante un período breve".

En este sentido, la Constitución no es sólo un ajuste interno, impide también todo desajuste externo, es decir, el desafío de la agenda neoliberal. Por lo tanto, rectifico. No se trata de un marco de convivencia, ya que no es posible el diálogo en ella. Nos vemos creando esos espacios de reflexión y de acción, en las calles, en las consultas alternativas, dirigiéndonos a la ciudadanía para construir otras Europas (www.consultaeuropea.org).
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